larry-sherry.jpg   Con marca de por vida de 53 triunfos con 44 reveses y efectividad de 3.67 en 400 apariciones como relevista y 16 comienzos, de buenas a primeras no luce como alguien a quien de manera “obligada” se deba recordar.

Lanzó para los Dodgers de Los Angeles entre 1958 y 1963, y luego vistió las camisetas de los Tigres de Detroit, Astros de Houston y Angelinos de California antes de retirarse en 1968. El tope de sus numeritos lo constituyeron los 20 rescates para los bengalíes en la temporada del 66.
Sherry, nacido un 25 de julio de 1935 en Los Angeles, fue el más joven de cuatro hermanos.
“Tuvo una infancia muy dura,” llegó a afirmar su hermano Norm Sherry (jugó por cinco años en las mayores y luego fue coach y manager de los Angelinos y técnico con Montreal, San Diego y San Francisco) . “Nació con muchos problemas en sus piernas y los doctores tuvieron incluso que fracturarlas para iniciar su reconstrucción. Durante mucho tiempo utilizó zapatos especiales.”

En la Serie Mundial de 1959, Sherry ganó dos sin perder con dos salvados y efectividad de 0.71 para guiar a los Dodgers en la ruta hacia el campeonato ante los Medias Blancas de Chicago. Era el segundo año de los Dodgers en esa ciudad y ese éxito ante los patiblancos en seis juegos lo convirtió en un auténtico ídolo local. Resultó el ganador del cuarto y sexto juegos y su actuación le valió el reconocimiento como el Jugador Más Valioso de la serie.

¿A quienes enfrentó?, fíjense no más:

Luis Aparicio, Norm Cash, Dick Donovan, Sammy Esposito, Nellie Fox, Billy Goodman, Ted Kluszewski, Jim Landis, Sherm Lollar, Turk Lown, Jim McAnany, Ray Moore, Bubba Phillips, Billy Pierce, Jim Rivera, Johnny Romano, Bob Shaw, Al Smith, Gerry Staley, Earl Torgeson y Early Wynn.

Sherry falleció a la edad de 71 años, víctima del cáncer y hoy son muy pocos los que recuerdan su paso por la genial pelota de Grandes Ligas del pasado.