cobb_jackson.jpg   Cobb y Jackson, dos grandes del juego

Cada vez que se menciona a Joe Jackson, se le asocia con el escándalo de las “Medias Negras” de Chicago en 1919. En esa oportunidad, ocho miembros de la plantilla fueron acusados de “vender” la Serie Mundial ante los Rojos de Cincinnati, a “Capos” de la mafia.

No obstante, y a pesar de lo triste de ese episodio en la historia de la pelota, hay que ver un poco más allá en la vida de uno de los más espectaculares beisbolistas de todo los tiempos. 

Joseph Jefferson Jackson llamado “Shoeless Joe” (Descalzo Joe)  nació el 16 de julio de 1888 y falleció un 5 de diciembre de 1951.

Hizo carrera con los Philadelphia Athletics, Cleveland Indians y Chicago White Sox. Uno de los mejores bateadores de su época, fue uno de los ocho peloteros expulsados permanentemente de las Ligas Mayores por su supuesta participación en el escándalo de los llamados Medias Negras de Chicago. Ninguno de estos ocho peloteros (incluido Jackson) han sido elegidos para el Salón de la Fama del Béisbol y permanecen en la lista de los permanentemente ineligibles junto a Pete Rose.

Nacido en Carolina del Sur, Estados Unidos, Jackson provino de una familia pobre de un pequeño pueblo, en donde no tuvo acceso a educación, permaneciendo iletrado hasta su madurez. Es considerado uno de los mejores bateadores de la historia, al punto que Babe Ruth en alguna ocasión declaró que había basado su técnica de bateo en la empleada por Jackson. En 1911 se convirtió en el, hasta ahora, único pelotero en batear sobre 400 de promedio de bateo en su año de novato. Su promedio (.356 de por vida), es el tercero más alto de la historia, sólo superado por Ty Cobb y Rogers Hornsby.

El sobrenombre de “Shoeless” (literalmente sin zapatos) le vino desde la época en que jugaba para el equipo que patrocinaba el molino de su pueblo de origen, antes de llegar a las Grandes Ligas. En una ocasión, y debido a una ampolla causada por un par de zapatos nuevos de “tacos”, propiedad de un jugador que no se presentó, al tomar su turno al bate se los quitó. Al alcanzar la primera base, un fanático del equipo contrario comenzó a gritarle improperios y vulgaridades; una de estas “descalzo hijo de perra” (“shoeless son-of-a-bitch”). Por alguna razón el nombre caló y le acompañó por el resto de su carrera.

En 1919, y luego de la inesperada derrota de los Chicago White Sox en la Serie Mundial contra los Cincinnati Reds, ocho jugadores, incluido Jackson, fueron acusados de entregar algunos juegos. En septiembre de 1920, un jurado fue convocado para una investigación. Jackson admitió bajo palabra haber participado en el arreglo de juegos y haber aceptado 5.000 dólares como pago parcial por su cooperación (suma que después alegó haber tratado de devolver en dos oportunidades). De igual forma admitió haberse quejado a los demás conspiradores de no haber recibido su parte completa. Entonces el propietario del equipo, Charles Comiskey, alentó a Jackson para que admitiera estos hechos.

Se cuenta  que el segundo día del juicio, un grupo de niños aficionados preguntó a Jackson si era verdad que había vendido los encuentros, pidiéndole que dijera que eso no había sido así. Esta anécdota, que se ha hecho popular y ha dado nombre incluso a temas musicales y libros, fue desmentida por el mismo Jackson  y se le atribuye en la actualidad al reportero del Chicago Daily News, Charlie Owens.

De cualquier forma, el jurado lo absolvió de los cargos criminales relacionados con el escándalo, aunque se ha mencionado que el mismo proceso podría haber sido arreglado, al “extraviarse” evidencia clave de la oficina del fiscal poco antes del juicio. Jackson fue encontrado culpable de no reportar el arreglo.

Públicamente, Jackson siempre mantuvo su inocencia e insistió hasta su muerte que dio lo mejor de si en la serie: bateó para .375. Retiró desde los jardines un total de 5 corredores y acumuló treinta asistencias impecables en el jardín izquierdo. De cualquier forma, su promedio descendió notablemente en los juegos que su equipo perdió, remolcando apenas  una carrera (un cuadrangular) en el juego 8.

Una jugada en particular ha sido objeto de muchos análisis: en el quinto inning del juego 4, con un jugador de Cincinnati en segunda, Jackson hizo el corte ante un imparable y lanzó al home. Testigos oculares relataron que el diparo se hubiese convertido en out si el lanzador Eddie Cicotte, otro de los acusados, no interfiere intencionalmente y toma la pelota antes de que esta fuese a parar a manos del receptor. La carrera entró y Chicago perdió 2-0. El anotador oficial de esa serie mundial, testificó en un juicio civil posterior entre Jackson y Comiskey, que el intento de out fue honesto y que Cicotte se abalanzó sobre la bola y forzó el error. Chick Gandill, otro de los líderes del arreglo, admitió en su autobiografía haberle gritado a Cicotte para que interceptara la esférica.

Después de haber sido expulsado de las Grandes Ligas, Jackson jugó  en ligas semiprofesionales en Georgia y Carolina del Sur. En 1929, el y su esposa, Katherine, se mudaron a Greenville, Carolina del Sur.

En 1947, mientras trabajaba en una licorería de su propiedad, su antiguo adversario Ty Cobb y el escritor deportivo Grantland Rice entraron como clientes. Después de algunos minutos, Cobb le preguntó; “¿No me reconoces Joe?” a lo que este respondió; “Seguro que sí Ty, pero no estaba seguro que tu quisieras reconocerme. Muchos de ellos no lo hacen”.

En sus últimos años Jackson sufrió de múltiples dolencias cardíacas y falleció en Greenville en 1951 a los 63 años de edad. Las últimas palabras de Jackson antes de morir fueron: “Estoy por enfrentarme al más grande umpire  y él sabe que soy inocente”.

Estadísticas de por vida en las Grandes Ligas:

JJ VB H H2 H3 HR CA RBI BB SO Ave. OBP SLG.
1.332 4.981 1.772 307 168 54 873 785 519 158 .356 .423 .517

Su promedio de .356 es el tercero más alto de la historia, su marca de .408 en 1911 es el sexto más alto del siglo XX.

A pesar de haber sido excluido del béisbol cuando posiblemente solo había cumplido los dos primeros tercios de su carrera, y de ser excluido del Salón de la Fama, en 1999 fue incluido en la lista de los 100 más grandes jugadores de todos los tiempos en el número 35.

 

Fuentes relacionadas con Joe Jackson:

  • “Shoeless: The Life And Times of Joe Jackson”, de David L. Fleitz (2001, McFarland & Company Publishers)

  • Shoeless Joe, novela de W. P. Kinsella

  • Eight Men Out (Ocho hombres fuera), de Eliot Asinof, un recuento del arreglo de la Serie Mundial de 1919

  • Joe Jackson: A Biography, de Kelly Boyer Sagert

  • Say It Ain’t So, Joe!: The True Story of Shoeless Joe Jackson (¡Di que no es así Joe!: La verdadera historia de Joe Jackson), de Donald Gropman, incluye la petición de Ted Williams y Bob Feller de admitir a Jackson en el Salón de la Fama

  • A Man Called Shoeless (Un Hombre llamado Descalzo), de Howard Burman

  • “Shoeless Joe & Me” (HarperCollins, 2002) de Dan Gutman

  • Wikipedia