gray.jpg Pete Gray, convocado a la Serie Mundial del 45

 

La prensa calificó la Serie Mundial de 1945 como la peor de la historia. Sin embargo, para los Tigres de Detroit significó un gran torneo, pues habían pasado 10 años desde que saborearan la gloria del triunfo.

 Tigres vs.  Cachorros

La Segunda Guerra Mundial había terminado, pero aún algunas estrellas no habían regresado y otros, ya incorporados al juego, no estaban en su mejor forma.

La falta de peloteros obligó a alguos equipos a echarle mano a jugadores discapacitados, como Pete Gray, jardinero central de los Browns de San Luis, a quien le faltaba el brazo derecho, Dick Sipek, guardabosque de los Rojos de Cincinnati, sordomudo, y Bert Shepard, pitcher y primera base de los Senadores de Washington, quien tenía una sola pierna.

En medio de ese panorama calamitoso, los Tigres enfrentaron a los Cachorros en octubre de 1945. Los tres primeros partidos se jugaron en el Briggs Stadium de Detroit y los restantes en el Wrigley Field de Chicago.




Los Cachorros apalearon a los Tigres 9-0 en el primer juego, con triunfo para Hank Borowy y revés de Hal Newhouser, pero Detroit igualó al ganar el segundo partido 4-1. Virgil Trucks se anotó la victoria y Hank Wyse el fracaso. Hank Greenberg, cuarto bate de los felinos, disparó un jonrón de tres carreras para ayudar al triunfo.

Claude Passeau lanzó casi perfecto en el tercer juego, tolerando un imparable y regalando un boleto durante nueve episodios, y los Cachorros vencieron 3-0, para irse a Chicago con ventaja de 2-1 en la Serie. Rudy York, en el tercero, rompió el encanto del no hit no run.

Los Tigres volvieron a empatar la cuenta y también con pizarra de 4-1. Dizzy Trout lanzó completo, mientras sus compañeros sacaban a palos del montículo a Ray Primm con un racimo de cuatro en el cuarto, luego de que este retirara por su orden a los diez primeros bateadores que enfrentó.

Tomaron ventaja al triunfar 8-4 en el quinto choque. Greenberg disparó tres dobles para ayudar a Newhouser en la victoria. Por los Cachorros, Borowy fue el abridor y perdedor, pero un día después se anotó la victoria de relevo tras cuatro entradas de trabajo, para empatar la Serie y forzar el séptimo juego.

Luego de 12 peleados innings, Chicago venció 8-7, cuando la pelota le hizo un extraño bote a Greenberg en el jardín izquierdo, tras un batazo de Stan Hack, y se fue hasta las profundidades del parque, permitiéndole a los Cachorros anotar la carrera del gane. El propio Greenberg, en el octavo, había empatado el pizarrón con cuadrangular.




En el séptimo partido, nuevamente Borowy trató de sacar la cara por Chicago, y lanzó por tercer día consecutivo, pero fue duramente castigado con cinco carreras en el mismo inning de apertura y los Tigres se impusieron 9-3, con Newhouser trabajando con comodidad.

En esa Serie, las Grandes Ligas estrenaron nuevo comisionado, A.B. Chandler, quien sustituyó al juez Kennesaw Mountain Landis, fallecido poco antes del clásico de octubre.

Landis fue el primer comisionado de las Mayores, nombrado tras su actuación en el esclarecimiento del escándalo de fraude de los Medias Blancas de Chicago en la Serie Mundial de 1919. Estuvo en el cargo durante casi 25 años.

Fuente: Univisión